Cuando el amor construye

Con el artículo de hoy queremos mostrar la cara del amor que aparece tras un proceso terapéutico comprometido y auténtico, guiado por un profesional de la salud mental que haya trabajado por su excelencia, tanto técnica como personalmente (esta última faceta se nos antoja imprescindible para poder desempeñar una carrera profesional como Psicólogo Clínico responsable, basada en la empatía y la capacidad de sostener al paciente).

La historia que va a aparecer a continuación, está basada en hechos reales. Una paciente, mejor dicho, ex-paciente, que consiguió pasar de la cara enferma del amor, a su cara más amable y constructiva.

Aunque su identidad es ficticia por confidencialidad terapéutica, no lo son sus vivencias: su sufrimiento y la odisea sentimental que tuvo que soportar para llegar a saber con certeza que era lo que quería en su vida amorosa.

Gema tenía 31 años cuando acudió a mi consulta. No pasó ni un minuto para que apareciera en escena él, su amor para con ella y su verdugo, según mi criterio.

Seis años de relación intermitente, donde él aparecía y desaparecía según sus necesidades, estrictamente personales, es decir, Gema no contaba, Gema no opinaba, Gema simplemente era invisible.

Como suele ocurrir en este tipo de relaciones tóxicas, fue difícil que Gema fuese consciente de que se encontraba inmersa en una relación de maltrato. Cuando alguien viene y va a capricho, cuando alguien pasa días sin llamarte y luego aparece arrasando, cuando alguien no tiene el menor cuidado para dañarte, estamos hablando de MALTRATO. Efectivamente, maltrato significa que te tratan mal. Sencillamente.

Recuerdo que Gema comenzó reconociendo ser víctima de “un poco” de
maltrato… Mi indignación fue sonora, no existe un poco o un mucho de
maltrato, el maltrato se da o no se da (graduarlo en intensidades son solo
mecanismos de autoengaño para no asumir estar inmerso/a en una relación
asimétrica y destructiva donde la parte más pasiva de la relación siempre será
el perdedor).
Gema progresivamente fue construyendo su principio de realidad, esta vez
basado en la toma de conciencia de su relación, hasta que un día comenzó la
sesión diciéndome que lo había dejado, que se había ido de la casa que
compartían y que le había bloqueado de todos sus dispositivos de
comunicación (móvil, redes sociales, correo, etc.).
Este paso, conocido como “contacto cero” augura buenos resultados, pues es
la forma de ayudar a mantener la decisión tomada desde el autocontrol, a

pesar de la pareja y a pesar del enganche afectivo. El “contacto cero” implica
tiempo y distancia entre los dos miembros de la pareja.
Durante algo más de un año, Gema se dedicó a sí misma, aprendió a estar con
ella, a cuidarse, mimarse, a conocerse en definitiva, y de esta manera fue
afianzando sus preferencias, sus gustos, sus necesidades, en definitiva, lo que
quería para su vida.
Y entre medias de este reconfortante proceso personal, apareció un chico, un
nuevo compañero de trabajo, que poco a poco comenzó a mostrarse
interesado en ella.
Gema, a ritmo de tortuga, se fue dejando mostrar ante él (quiero puntualizar
que antes de este chico hubo rondándole algún que otro “verduguillo” a los que
dejó pasar como si de la peste se tratase).
Gema encontró en Alberto las garantías que necesitaba para iniciar una
relación. Algo nuevo para ella, pues se trataba de un amor donde no había
escapismo ni presión, un amor que la respetaba, cuya máxima era compartir y
crecer mano a mano, sacando la mejor versión de ambos, sacando la mejor
versión de Gema, fue entonces cuando se sintió libre para ser, para dejar hacer
y sobre todo para amar con confianza y libertad.

Con esta paciente pude presenciar lo que denomino “el bautismo del amor”, un
encuentro genuino con el verdadero amor, primeramente con uno mismo, y a
posteriori con la persona ELEGIDA, MEDITADA e IDÓNEA para extraer lo
mejor de ti misma.
No nacemos sabiendo amar, es responsabilidad personal aprender a hacerlo,
ya sea solo o acompañado, y si esta segunda opción es la tuya, déjate
acompañar por un/a Psicólogo Clínico experto en Dependencia Emocional.
Estamos contigo para ayudarte en este aprendizaje amoroso que respete tu
libertad y autenticidad.

@virginiaparrado_psicologa

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